He dejado muchas cosas atrás.
Incluso, me he dejado a mi misma.
Detrás, me persigo... no sé como es que no logro alcanzarme.
sábado, diciembre 26
jueves, septiembre 10
Sin título
Una, una siempre anhela el amorel amor quedito, pequeño, redondocomo un ápice brillanteen el manto sempiterno del tiempo.Y es entonces, que una llora,y llora más porque el amor nos derrota,nos estruja, nos hiere, y finalmentenos vuelve polvo.Sin embargo, no bajamos los brazos.Esos brazos permanecen una eternidad abiertos.Con el abrazo palpitante.Con el deseo cansado, envejecido, impermutable.Y una, una solo es esouna y ya,una entre tantas,entre todas;una, y nada más.Y es que una siempre espera ver llegar el amorese amor callado, tímido, imaginado.Interminablemente se le cree ver llegar,un poco tarde, un poco viejo, un poco roto.Y así se le abraza, se le acoge en el seno profundode la decepción y el desconsuelo.Y cuando cae el ocaso y se cierne sobre nuestro cuerpouna se vuelve de papel y al anochecer se incendia conla pasión y la entrega nunca derrochadas,se quema en medio de la nada por la falta de entrega.Y arrancamos una hoja más,que nos mengua, nos reduce, nos destroza.Y abrimos los brazos, las piernasabrimos el alma en un monólogo,en la ausencia.Y es que una al final ya cansada,postrada en el lecho solo la muerte le espera.Y así, dura y trágica manera,es La Muerte, el amor único, perpetuo abrazoque a tiempo llega.
jueves, julio 23
Comienzo a cansarme...
curiosamente a penas comienzo.
Debería estar harta desde hace tanto tiempo,
y sin embargo sigo sentándome a ver la lluvia caer,
a mirar los coches pasar,
a oler el aroma de la rosa,
a tocar las texturas de las cosas.
Pero creo que ya no puedo más.
Hace tantos años, o tan pocos;
en realidad no existe el tiempo como tal,
solo un montón de imágenes de algunas cosas que sucedieron,
un tanto de culpa por otras que debieron suceder.
Me siento tonta, como si esperara con ansia al cartero en el portal
sabiendo que jamás ha de llegar carta para mí.
¿Cómo va a ser si nadie conoce mi paradero?
Así que recogeré mis pocas memorias,
un par de zapatillas y tal vez un vestido o dos;
partiré, a donde sea, cualquier lugar es bueno, ¿qué sé yo de nada?,
nada sé.
Sin embargo, me cansé de esperar.
Por eso me iré.
P.S. No dejo dirección.
curiosamente a penas comienzo.
Debería estar harta desde hace tanto tiempo,
y sin embargo sigo sentándome a ver la lluvia caer,
a mirar los coches pasar,
a oler el aroma de la rosa,
a tocar las texturas de las cosas.
Pero creo que ya no puedo más.
Hace tantos años, o tan pocos;
en realidad no existe el tiempo como tal,
solo un montón de imágenes de algunas cosas que sucedieron,
un tanto de culpa por otras que debieron suceder.
Me siento tonta, como si esperara con ansia al cartero en el portal
sabiendo que jamás ha de llegar carta para mí.
¿Cómo va a ser si nadie conoce mi paradero?
Así que recogeré mis pocas memorias,
un par de zapatillas y tal vez un vestido o dos;
partiré, a donde sea, cualquier lugar es bueno, ¿qué sé yo de nada?,
nada sé.
Sin embargo, me cansé de esperar.
Por eso me iré.
P.S. No dejo dirección.
domingo, junio 14
Un largo año
Miraba una película, que importa su nombre, era una de tantas; veo a Jennifer Aniston sonriendo, no puede disimular las arrugas que se forman en la comisura de sus labios, un signo inconfundible de la edad. Ben Affleck se ve raro, creo que al igual que Ben Stiller ha recurrido al amigo bisturí, sus facciones son un tanto genéricas como de "Barbie". Harrison Ford ya no es el mismo Indiana Jones... Es lo que hago por las noches, mirar películas, o escucharlas quizás.
El tiempo no pasa sólo para ellos, también pasa sobre mi.
Sobre todos, indiscutiblemente.
Hace un año Kostya llegó al mundo, en un par de horas cumplirá su primer año.
Si es que debo de confesar algo, es que no fue un año de expectativas, no esperaba nada en particular. Tal vez un año de certezas, la certeza de que sería dificíl (por cierto terriblemente dificil), la misma certeza de que sería solitario, la misma certeza de que llegaría a un punto irremediable.
Terrible... Duro... Despiadado.
Soy frágil, lo confieso, me parto en dos, en tres, en un millón de piezas y con cada ruptura pierdo algo que no he de recuperar ya más.
Hoy a un año de la venida de Kostya redentor de los caídos, de los apestados, de los marginados, de los enfermos; me fumo un cigarrillo y brindo en su honor, porque mientras todo eso sucede, estas palabras cobran sentido; y a pesar de que este año me arrancó tantas cosas, aún me queda la mas apreciada: mi escritura.
Y así siento que termina este año maldito, y que vendrá uno luminoso, donde la tempestad se haya apaciguado, o quizás lo deseo y lo conjuro, lo invoco con estas palabras cual hechizo tejido por aquel arte que he heredado. He de brindar por la gloria, por el triunfo, por la riqueza y la salud; porque los tiempos nuevos han llegado y arrastran consigo carruajes de encantos y gracias, de inigualables festines y colores, de dicha y felices noches y días, de provechosas cosechas y siembras; he de brindar porque la luz ha vencido la tiniebla y aquel embrujo que pesaba para mi se terminará hoy, mágicamente mis ataduras cederán y renaceré, mi voz cobrará fuerza, y mi pluma será testigo de tales grandezas, cantará odas e historias que encantarán al mundo.
Y yo beberé feliz del vino de este día, no será mas recuerdo, sino experiencia.
Y el cielo se abrirá para mí y me bendecirá, porque yo soy su hija, la mas amada... y he vuelto a casa para reinar.
Este Ícaro de alas de plomo se sacudirá el barro, remontará el vuelo y no volverá caer.
Yo soy la palabra, la verdad y la vida, el que lea y beba de mi vivirá largamente.
Salud!
El tiempo no pasa sólo para ellos, también pasa sobre mi.
Sobre todos, indiscutiblemente.
Hace un año Kostya llegó al mundo, en un par de horas cumplirá su primer año.
Si es que debo de confesar algo, es que no fue un año de expectativas, no esperaba nada en particular. Tal vez un año de certezas, la certeza de que sería dificíl (por cierto terriblemente dificil), la misma certeza de que sería solitario, la misma certeza de que llegaría a un punto irremediable.
Terrible... Duro... Despiadado.
Soy frágil, lo confieso, me parto en dos, en tres, en un millón de piezas y con cada ruptura pierdo algo que no he de recuperar ya más.
Hoy a un año de la venida de Kostya redentor de los caídos, de los apestados, de los marginados, de los enfermos; me fumo un cigarrillo y brindo en su honor, porque mientras todo eso sucede, estas palabras cobran sentido; y a pesar de que este año me arrancó tantas cosas, aún me queda la mas apreciada: mi escritura.
Y así siento que termina este año maldito, y que vendrá uno luminoso, donde la tempestad se haya apaciguado, o quizás lo deseo y lo conjuro, lo invoco con estas palabras cual hechizo tejido por aquel arte que he heredado. He de brindar por la gloria, por el triunfo, por la riqueza y la salud; porque los tiempos nuevos han llegado y arrastran consigo carruajes de encantos y gracias, de inigualables festines y colores, de dicha y felices noches y días, de provechosas cosechas y siembras; he de brindar porque la luz ha vencido la tiniebla y aquel embrujo que pesaba para mi se terminará hoy, mágicamente mis ataduras cederán y renaceré, mi voz cobrará fuerza, y mi pluma será testigo de tales grandezas, cantará odas e historias que encantarán al mundo.
Y yo beberé feliz del vino de este día, no será mas recuerdo, sino experiencia.
Y el cielo se abrirá para mí y me bendecirá, porque yo soy su hija, la mas amada... y he vuelto a casa para reinar.
Este Ícaro de alas de plomo se sacudirá el barro, remontará el vuelo y no volverá caer.
Yo soy la palabra, la verdad y la vida, el que lea y beba de mi vivirá largamente.
Salud!
domingo, abril 19
Largas caminatas en soledad, miradas que impresionan por la ausencia
y yo que llego desesperada en el latido a arrojarme en el cobijo
y ellos que me siguen en el suspiro de sus pechos
sin yo entender el porque de tantos sueños que no se volverán realidad.
La vida es cruda y despiadado el tiempo
no hay instante de paz, demasiada lucha...
y yo que llego desesperada en el latido a arrojarme en el cobijo
y ellos que me siguen en el suspiro de sus pechos
sin yo entender el porque de tantos sueños que no se volverán realidad.
La vida es cruda y despiadado el tiempo
no hay instante de paz, demasiada lucha...
sábado, abril 4
Hay que mirar
Mis piernas andan no sin rumbo, con convicción;
mis manos ansiosas se columpian a mis flancos,
los dedos rozan la tersa piel desnuda, mi piel;
Inspiro el aroma callado del deseo que se aloja
ocioso en la boca de mi estómago, que humedece
los secretos rincones de dulzura y miel que mana.
Me divierte la ocasión, que jocosa se me escapa
una posibilidad de sentir hasta el fondo
hasta lo profundo de las entrañas
Sentir, sentirte, sentirme
todo se reduce al tacto ciego, punta con extremo,
el pergamino de la vida se extiende impenetrable
pero solo al comienzo.
mis manos ansiosas se columpian a mis flancos,
los dedos rozan la tersa piel desnuda, mi piel;
Inspiro el aroma callado del deseo que se aloja
ocioso en la boca de mi estómago, que humedece
los secretos rincones de dulzura y miel que mana.
Me divierte la ocasión, que jocosa se me escapa
una posibilidad de sentir hasta el fondo
hasta lo profundo de las entrañas
Sentir, sentirte, sentirme
todo se reduce al tacto ciego, punta con extremo,
el pergamino de la vida se extiende impenetrable
pero solo al comienzo.
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